Industria alimentaria: Estabilizar la harina; aumentar la calidad

Si bien el nivel de inversiones en la industria en sentido general se duplicó este año, todavía no genera capacidades para que se produzcan incrementos notables en las mesas de los hogares cubanos. Hace pocas horas el sector empresarial de la industria alimentaria cumplió su plan de exportaciones del año y también el de ingresos externos, que el 100 por ciento se utilizan para asegurar volúmenes superiores de alimentos con destino a la población.

Un tema que en el primer semestre de 2018 aquejó mucho a la población fue la inestabilidad en las entregas de yogurt de soya, sobre todo en la canasta familiar a los niños de 7 a 13 años y “hoy podemos afirmar que hemos arribado a diciembre con todas las provincias del país, excepto Villa Clara, con una estabilidad en este sentido”, afirma la ministra de la Industria Alimenticia (MINAL), Iris Quiñones Rojas.

“El objetivo es completar el territorio que falta y seguir elevando la producción para incrementar la presencia en la venta liberada”, agrega.

El pan nuestro de cada día.

Desde principios de año se supo que resultaría imposible cumplir el pan de producción de harina en Cuba. Por tanto, se dispuso de recursos financieros que no estaban previstos en el Plan de la Economía para importar 30 mil toneladas de harina, que en aquel momento se estimó como la cantidad necesaria para cubrir las carencias de la producción nacional. Pero cuando cierre el año, el incumplimiento superará las 70 mil toneladas, o sea 40 mil más de lo que se importó.

“Esto ha incrementado las tensiones en cuanto a los suministros de la harina que aseguran el pan ‘normado’, el ‘liberado’ y otros productos de precios accesibles a la población como galleta y repostería”, puntualiza Iris Quiñones.

“En los últimos días hemos vivido los momentos más tensos de todo el año en cuanto a suministros, lo que ha obligado a asegurar solo el pan de la canasta familiar, paralizando un grupo de producciones e incluso afectando las producciones de la Cadena Cubana del Pan en varias provincias por determinados momentos”, añade.

La causa fundamental de la situación que hoy día ha desprovisto de harina a una gran cantidad de panaderías en la Isla es el atraso en las importaciones de las piezas de repuesto para los molinos.

“Ya arribaron las piezas del molino de Santiago de Cuba, que se decidió hacer su mantenimiento durante los meses de octubre y noviembre sin parar su funcionamiento. Gracias a ello, hoy tenemos una mejor situación en la zona oriental”, dice Quiñones Rojas.

Aunque el molino de Santiago no alcanza para abastecer a las cinco provincias del extremo este de Cuba. Por eso, debe auxiliarse del molino de Cienfuegos, al cual no le llegan las piezas de repuestos hasta principios del año próximo. “Pero se priorizaron un grupo de recursos para incrementar, aún no en los niveles necesarios, sus producciones de harina”, aclara la ministra.

Por otra parte, en la madrugada de ayer iniciaron las producciones de harina en la línea más pequeña de las dos del Occidente. En la semana próxima debe iniciar la mayor, “lo que nos va a llevar a restablecer las condiciones”, informa Iris Quiñones.

“Estamos trabajando intensamente para lograr que las producciones lleguen a la normalidad antes de finalizar el año, especialmente con prioridad en la Cadena Cubana del Pan y las producciones alimentarias locales”, resume la titular del MINAL.

Ante las insatisfacciones contantes en la población a cuasa de la mala calidad de algunos productos como la mortadela o el picadillo, desde el MINAL se implentó una reformulación para disminuir el nivel de soya en estos productos que se distribuyen a través de la libreta de abastecimiento o canasta normada. Elevar el rigor en los controles de estos procesos, tanto en el propio sistema empresarial como desde las oficinas de inspección, es uno de los aspectos en los que trabaja actualmente el ministerio.

Enfrentar y prevenir las indisciplinas que se tienen lugar en varias fábricas es clave pata que el pueblo no termine siempre como el más afectado.

Además, desde el Ministerio del la Industria Alimentaria incluso se piensa en sustituir productos que desde hace varios años generan insatisfacciones en la gente debido a la constante mala calidad por nuevos diseños.

“Se han hecho un grupo de nuevos diseños y productos que durante el primer trimestre del año 2019 van a tener pruebas de aceptación en la propia canasta familiar en varios territorios, de forma tal que nos permita sustituir los productos actuales con menos aceptación”, informó Quiñones Rojas.

Ferias de fin de año

Diversas ferias por el fin de año se realizarán en todo el país con una variada oferta de productos. Según precisó en la Mesa Redonda el Presidente del Grupo Empresarial AZCUBA, Julio Andrés García Pérez, en esta ocasión  se dispondrá de una cantidad de productos superior a la del año pasado. “Sobre todo en  la carne de cerdo, que es un producto clave para las fiestas de fin de año. Se nos pidió que respaldemos los compromisos con la Industria, que a la vez tributa a las ferias. También ofertaremos el cerdo sacrificado en losa y la modalidad del cerdo de asar o mamón”.

El directivo también informó que estarán presente en la feria capitalina pactada para el 29 de diciembre.

Sobre el propio tema Iris Quiñones Rojas, ministra de la Industria Alimentaria enfatizó que se destaca un mayor nivel de disponibilidad para este último mes en los productos cárnicos, en especial el cerdo. “Tendremos un nivel de entrega superior al plan de diciembre. El refresco tendrá también una respuesta superior a lo comprometido gracias a la incorporación de la nueva empresa mixta Las Lomas y de los equipamientos que se mostraron en la industria estatal”.

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