Enfermedades transmitidas por alimentos: caracterización y manejo

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Por: MSc Adys Sotolongo Martínez
Dirección Calida y Tecnología-MINAL

Entre las enfermedades clasificadas como trasmisibles se encuentran las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA); son llamadas así porque pueden generarse a partir de un alimento o de agua contaminada donde actúan como vehículo de transmisión de organismos dañinos y sustancias tóxicas. Se producen en cualquiera de las etapas de la cadena alimentaria (producción, transporte, almacenamiento, elaboración, comercialización y consumo).

Una defectuosa preparación, cocción o almacenamiento de un alimento, son las principales causas para la aparición de los agentes causales (sustancias tóxicas contenidas en el propio tejido de animales y plantas, toxinas marinas, aditivos, metales pesados, agentes químicos y/o de origen biológico) que hacen que el consumo del alimento sea peligroso para la salud, tanto individual como familiar, representando además un daño económico.

Síntomas:

Los síntomas más comunes son vómitos y diarreas, aunque estos varían de acuerdo al tipo de contaminación, y según la cantidad del alimento contaminado consumido. También pueden presentarse dolores abdominales, dolor de cabeza, fiebre, síntomas neurológicos, visión doble, ojos hinchados, dificultades renales, etc.

Para las personas sanas, la mayoría de las ETA son enfermedades pasajeras, que sólo duran un par de días y sin ningún tipo de complicación. Pero algunas ETA más graves pueden llegar a ser muy severas, dejar secuelas o incluso hasta provocar la muerte en personas susceptibles como son los niños, los ancianos, mujeres embarazadas y las personas enfermas.

Medidas para garantizar una preparación higiénica de los alimentos:

  • Lavarse las manos antes y varias veces durante la manipulación de alimentos.
  • Lavar y desinfectar superficies, utensilios y equipo usados en la preparación de alimentos.
  • Proteger los alimentos de insectos, mascotas y otros animales.
  • Separar los alimentos crudos de los cocinados y listos para el consumo.
  • Cocinar los alimentos completamente, especialmente las carnes, pollos, huevos y pescados.
  • No dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente más de dos horas.
  • Mantener los alimentos listos para el consumo por encima de los 60 Cº.
  • No almacenar los alimentos preparados por mucho tiempo, ni siquiera en refrigeración.
  • Utilizar siempre agua potable.
  • Seleccionar alimentos sanos y frescos.

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