Reflexionemos sobre el ahorro

Por: Dir Desarrollo-MIINAL

Sin energía eléctrica no sería posible la sociedad moderna. El confort y el avance alcanzados serían imposibles sin su empleo. Mientras más se desarrolla la humanidad, más dependiente se hace de tecnologías que requieren del uso de la electricidad. Ante los contratiempos de nuestra economía, el ahorro es una práctica a la que los cubanos deberíamos aferrarnos, porque ahorrar no es lo mismo que dejar de consumir.

 Equivocadamente con frecuencia se asocia, a que ahorrar es consumir menos paralizando el servicio que se realiza, en este caso sería restricción o racionamiento.  El acto de ahorrar implica necesariamente la utilización más eficiente de los recursos naturales, en otras palabras hacer más con menos.

Ante las disposiciones orientadas por la dirección del país es imprescindible, diseñar estrategias y organizar adecuadamente los procesos productivos en los centros laborales para aprovechar al máximo las posibilidades de los recursos energéticos con que contamos, con la finalidad de realizar las producciones del mes y teniendo la menor afectación posible en el cumplimiento de estas.

Entre las medidas tomadas por los centros de trabajo, están principalmente en no usar aires acondicionados y otros medios de climatización, otras medidas suelen ser, reorganizar las líneas de producción, además establecer prioridades en la elaboración de los productos. Estas medidas requieren reajustar la planificación y un estudio inteligente y rápido de la organización del trabajo  específico para cada entidad.

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