Por: Dirección de Desarrollo-MINAL
Se acerca el mes de junio y con su llegada comienza la temporada ciclónica o de huracanes, la cual se extiende hasta el 30 de noviembre.
Cuba por su posición geográfica está expuesta a estos fenómenos meteorológicos durante este periodo, por lo que se hace necesario tener una correcta preparación para esta temporada de al menos cinco meses.
Uno de los eslabones principales que garantiza las necesidades de alimentación de la población, el turismo y la exportación lo constituyen nuestras industrias, donde su colectivo de trabajadores tiene la responsabilidad de prepararse y adquirir una suficiente cultura para la temporada ciclónica con respecto a los peligros, que los enseñe a conocer, prevenir, enfrentar los peligros de desastres en sus centros laborales, conociendo las acciones a ejecutar antes del impacto para reducir los riesgos, o para enfrentarlo con un mayor grado de efectividad y preservar los bienes de la economía en puntos vulnerables como son los almacenes de materia prima, productos terminados, las fuentes de abastecimiento de agua, limpieza de drenajes y tragantes, proteger los sistemas energéticos, protección de equipos eléctricos, de refrigeración, de calderas, medios de transportes, así como a las edificaciones, mientras más efectivas sean las acciones preventivas , el impacto será mucho menor y se reduce el número de pérdidas humanas y materiales.
Es por ello que en nuestras empresas se toman medidas preventivas efectivas que reducen el número de pérdidas humanas y materiales, así como garantizar la elaboración, producción y abastecimiento de alimentos a la población en caso de desastres naturales.





















1 comentario
Como dice el artículo prepararse es prevenir para minimizar los impactos de los desastres, es muy importante aplicar las medidas preventivas y ejecutar eficazmente las acciones para reducir el impacto; preservar la vida, los recursos y el medio ambiente resulta vital.