Por:Nayibe Ramírez Suárez
Bárbara de las M. Manet Herrera
La generación del conocimiento científico para el Sector Turístico constituye una de las plataformas fundamentales en muchos países donde es considerado la principal fuente económica, entre ellos, Cuba. Teniendo en cuenta que el Turismo constituye una industria gigantesca a nivel global y permite el desplazamiento temporal de varias personas hacia destinos diversos, todas sus acciones están dirigidas a satisfacer las necesidades y deseos del turista y de la sociedad. No sólo impacta al propio sector económico, sino que además influye fuertemente en los resultados de otros sectores. Integra a sus funciones, varias empresas destinadas a: transporte, alojamiento, organismos públicos, oficinas de información, organizaciones no gubernamentales, organizadores y distribuidores de viajes, entre otras ofertas complementarías. El desempeño alcanzado por estas empresas repercute en la evolución de la industria, por lo que resulta importante la colaboración de cada uno de los implicados.
Actualmente, las empresas cubanas e internacionales están presionadas a perfeccionar el proceso de toma de decisiones y la gestión empresarial. Fenómenos como la globalización, automatización e informatización de la producción y la reciente crisis financiera mundial están condicionando el entorno empresarial vigente. Según cifras de la Organización Mundial de Turismo (OMT, 2009), a partir de mediados del año 2008 la industria turística mundial mostró una desaceleración importante, con cambios abruptos en las tendencias de llegadas de turistas y el incremento de los precios de materias primas. La industria turística cubana no escapa a estas situaciones que generan transformaciones en relación a costos y beneficios esperados. En este sentido, siendo una economía planificada, donde los planes y presupuestos del Estado se coordinan centralmente y el Ministerio del Turismo (MINTUR) funciona como un órgano rector de todas las empresas que conforman la industria, debe evidenciarse una integración interna entre la industria nacional y el sector turístico en materia de suministros de bienes y servicios, que actualmente tienen que ser adquiridos en el exterior, en busca de una competitividad en términos de cooperación y diferenciación que permitan aprovechar las oportunidades de desarrollo del turismo a nivel global.
El turismo cubano es una muestra de la riqueza paisajística caribeña, la gastronomía criolla y su mezcla de variadas expresiones culturales. El incremento de ofertas de modalidades más allá del tradicional turismo de sol y playa, es una de las principales proyecciones de la industria turística cubana; aunque generalmente es enmarcada en esta modalidad.
A inicios de la década de los años 90’s, Cuba se ve obligada a redefinir su estrategia de desarrollo, planteándose explícitamente en la Resolución Económica aprobada por el V Congreso del Partido
Comunista Cubano (PCC), la necesidad de explotar aquellos sectores capaces de generar con rapidez divisas, que sirvan de base al sostenimiento inmediato y desarrollo ulterior de toda la economía . Con la creación del Ministerio del Turismo (MINTUR) en 1994 y la Ley de Inversiones Extranjeras No. 77 de 1995, se incrementaron las asociaciones con capital extranjero y el surgimiento de empresas e instituciones de servicios, que incluye empresas mixtas y contratos de asociación económica internacional. Desde entonces, el turismo se convirtió en una de las principales alternativas económicas para el desarrollo del país, que influye en otras ramas implicadas, con la demanda de modernas infraestructuras de comunicaciones y transporte, suministros de agua, electricidad, eliminación de residuales, formación y empleo de personal.
Definitivamente, la industria turísticas cubana ha estado desde sus inicios estrechamente vinculada a la vida política y social del país, pues su desarrollo ha dependido en gran medida, de la voluntad política de ayuda y fomento al turismo por parte de los dirigentes de la nación. Si bien su surgimiento en los años 20 estuvo relacionado con los vicios y degradaciones sociales, a partir de 1959 el gobierno revolucionario se encargó de resaltar los valores naturales, culturales y sociales que posee el país y que forman parte de su propuesta turística. Aquí que la seguridad y estabilidad político-social del gobierno cubano, sea una de las principales oportunidades analizadas por directivos de las empresas turísticas. Para el periodo 2007-2010 fue aprobado por el gobierno un programa de desarrollo, que asciende a los 150 millones de dólares, destinando a la inversión de instalaciones extra hoteleras 138 millones de dólares, se pretende incentivar la creación de empresas mixtas para la creación de campos de golf, marinas internacionales y parques temáticos, con lo cual se supone se completarían las ofertas turísticas del país.
El turismo no solamente ha proporcionado divisas y empleos en los distintos destinos turísticos, sino que continua siendo unos de los sectores líderes de la economía cubana.
En la actualidad los especialistas del Ministerio de la industria Alimentaria de conjunto con sus empresas realizan los análisis necesarios para dar respuesta a la Demanda para el 2018 a sus principales clientes, entre los que se encuentra el sector del Turismo, teniendo en cuenta el notable crecimiento del mismo.
Fuente: TURyDES (eumed.net).



















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