La corrosión y el mantenimiento industrial

Por: Dir. Desarrollo

En un complejo industrial más del 70% de los materiales constructivos son metales y dependiendo de las características y usos, de dicha locación la mayoría de los metales utilizados son aceros al carbono, es decir, se trata de materiales ferrosos de baja aleación y muy susceptibles al ataque por corrosión debido a la interacción con las diferentes atmósferas predominantes o simplemente por su tendencia a reaccionar con el oxígeno del medio ambiente.

Este tipo de reacciones genera un proceso destructivo de carácter continuo y dependiendo de las condiciones de exposición puede ser muy acelerado. Este fenómeno que todos conocemos como corrosión genera pérdidas por miles de millones de dólares en todo el mundo. Son muy pocos los países y entidades gubernamentales o privadas que dedican tiempo y recursos al control del fenómeno de la corrosión, sin embargo los desembolsos de dinero para preservar sus equipos e instalaciones son muy considerables.

Tanto los ingenieros metalúrgicos encargados de la fabricación de estos materiales constructivos como los ingenieros de diferentes disciplinas responsables del mantenimiento y conservación de la integridad de equipos y locaciones industriales hacen grandes esfuerzos tecnológicos para combatir la corrosión y minimizar el impacto económico que causa este fenómeno. En la mayoría de los casos no se manejan programas serios y responsables de mantenimiento contra la corrosión por desconocimiento e ignorancia en el tema de las personas involucradas.

El control de un proceso de corrosión se inicia en el diseño, ya sea de una locación industrial o de un equipo por más elemental que sea, sobre todo cuando se manejan materiales ferrosos de baja aleación. Es usual encontrar diseños constructivos para estructuras de cubierta en bodegas de almacenamiento o de procesos industriales con especificaciones de recubrimientos de protección de tipo Alquídico, caucho clorado y acrílico entre otros que no cumplen con las exigencias mínimas para contrarrestar el ataque agresivo del medio al cual quedan expuestos los materiales metálicos. En la mayoría de los casos se trata de un desconocimiento tanto del diseñador como del dueño del proyecto generando un problema posterior que lo tendrá que asumir el ingeniero de mantenimiento.

Para combatir el proceso destructivo de la corrosión existen varios mecanismos de uso común en la industria, sin embargo en la mayoría de los casos un solo método no es suficiente para combatir la degradación de los aceros por el fenómeno de la corrosión y es usual que se utilicen simultáneamente dos o más procedimientos para el control de este fenómeno.

Dentro de los métodos más comunes que se están aplicando a nivel industrial para contrarrestar la corrosión podemos citar los siguientes:

  • Diseño de aleaciones ferrosas de mayor resistencia a la corrosión.
  • Cambios en el diseño constructivo y uso de materiales de mayor resistencia a la corrosión.
  • Uso de recubrimientos orgánicos o inorgánicos.
  • Uso de inhibidores de corrosión.
  • Cambios del medio de exposición.
  • Uso de metales de sacrificio como ánodos fabricados en metales más anódicos que el hierro.
  • Uso de corrientes impresas que modifican las condiciones electroquímicas del proceso de corrosión.

Es de suma importancia que nuestras empresas tengan presente dentro del mantenimiento constructivo e industrial los metales utilizados para las edificaciones o para equipos tecnológicos, para evitar su total deterioro y así evitar la paralización de alguna línea productiva de alimento que tanta importancia tiene para la población.

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