La auditoría de gestión una nueva forma de evaluar el desarrollo en la Industria

Por Direción de Desarrollo – MINAL

La auditoría de Gestión consiste en el examen y evaluación que se realiza en una entidad, para establecer el grado de Economía, Eficiencia y Eficacia en la planificación, control y uso de sus recursos, comprobar la observancia de las disposiciones pertinentes, con el objetivo de verificar la utilización más racional de los recursos y mejorar las actividades o materias examinadas.

Este tipo de auditoría se dirigirá, en forma selectiva, a actividades y materias que, desde el punto de vista económico o por sus características, se considere conveniente, el auditor deberá comprobar  entre otros aspectos:

  • El empleo óptimo de los recursos monetarios y crediticios incluyendo el  análisis de los componentes del costo total.
  • Que las normas de consumo o gastos sean correctas y que la producción o los servicios se ajustan a las mismas.
  • Que los desperdicios que se originen en el proceso productivo o en el servicio prestado sean los mínimos.
  • Que se aprovechen al máximo las capacidades instaladas y si tienen definido el nivel de ventas necesario para cubrir los costos y generar utilidades.
  • Comprobar el cumplimiento de los principios de control interno.
  • Programa de Ahorro de recursos y condiciones de almacenaje según parámetros técnicos y de calidad.
  • Utilización de la fuerza de trabajo adecuada y necesaria para el funcionamiento conjunto del sistema productivo.
  • Estado de opinión sobre la gestión de la administración a partir de entrevistas con dirigentes, técnicos y trabajadores vinculados con la entidad, incluidas las organizaciones políticas y de masas.

Se deberá comprobar además el cumplimiento de la producción o el servicio haciendo comparaciones con el plan y los períodos anteriores para determinar progresos o retrocesos.

El resultado del trabajo del auditor será determinar el grado de eficiencia en la utilización de los recursos humanos, financieros materiales y naturales en el desempeño de las actividades propias de la entidad, basado en consideraciones factibles, de acuerdo con la realidad objetiva del momento en que la entidad realizó su gestión. En nuestro campo de la transformación de alimentos es necesario trabajar fuertemente en la actualización de las normas de consumo, que nos servirá de referencia si estamos produciendo con eficiencia.

En las conclusiones se deberá exponer, de forma resumida las causas y condiciones que incidieron en el grado de cumplimiento de los objetivos de la entidad; el precio del incumplimiento, el efecto económico de las ineficiencias, prácticas antieconómicas, ineficacias y deficiencias en general. Las recomendaciones deben ser generales y constructivas, haciendo énfasis en la necesidad del autocontrol.

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