Por Dirección de Desarrollo – MINAL
La corrosión se define como el deterioro de un material a
consecuencia de un ataque electroquímico por su entorno por tanto la corrosión es una reacción química de oxido-reducción en la que intervienen tres factores: la pieza manufacturada, el ambiente y el agua, o por medio de una reacción electroquímica y es un proceso natural y espontáneo. Siempre que la corrosión esté originada por una reacción electroquímica (oxidación), la velocidad a la que tiene lugar dependerá en alguna medida de la temperatura, de la salinidad del fluido en contacto con el metal y de las propiedades de los metales en cuestión.
Los factores más conocidos son las alteraciones químicas de los metales a causa del aire, como la herrumbre del hierro y el acero o la formación de pátina verde en el cobre y sus aleaciones, bronce, latón. Sin embargo, la corrosión es un fenómeno mucho más amplio que afecta a todos los materiales metales, cerámicas, polímeros, etc. y todos los ambientes medios acuosos, atmósfera, alta temperatura, etc. Existen diferentes tipos de corrosión pero las más comunes son:
- Corrosión galvánica: Es la más común de todas y se establece cuando dos metales distintos entre sí actúan como ánodo uno de ellos y el otro como cátodo, ejemplo: en las embarcaciones.
- Corrosión por heterogeneidad del material: Se produce en aleaciones metálicas, por imperfecciones en la aleación.
ü Corrosión por aireación superficial: Se produce en superficies planas, en sitios húmedos y con suciedad. El depósito de suciedad provoca, en presencia de humedad, la existencia de un entorno más electronegativamente cargado.
ü Corrosión por oxígeno: Este tipo de corrosión ocurre generalmente en superficies expuestas al oxígeno diatómico disuelto en agua o al aire, se ve favorecido por altas temperaturas y presión elevada ( ejemplo: calderas de vapor). La corrosión en las máquinas térmicas (calderas de vapor) representa una constante pérdida de rendimiento y vida útil de la instalación.
Al ser un problema industrial importante, pues puede causar accidentes (rotura de una pieza) y, además, representar un costo considerable, se hace necesario el empleo de medidas para su protección pero antes de proceder con las mismas hay que preparar la superficie del metal, limpiándola de materiales ajenos (limpieza y desengrasado); y luego proceder al recubrimiento de las piezas metálicas con pintura, también hay que evitar las zonas de confinamiento, los contactos entre materiales diferentes y las heterogeneidades en general; así como que prever el tiempo en el que habrá que cambiar la pieza (mantenimiento preventivo).
Las estructuras metálicas de las industrias procesadora de alimentos están expuestas al fenómeno de la corrosión aun cuando se emplean materiales resistentes a la misma, lo que impone la limpieza sistemática y eliminar los restos de humedad en todas las superficies al término de cada jornada laboral.
El mantenimiento en estas y otras estructuras es imprescindible y, no solo aumenta la durabilidad de las piezas que lo compones sino aumenta la higiene de todo lo que procesa la industria.





















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