Crecimiento: que abrace a toda Cuba en el 2023

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, recorrió en la mañana de este jueves centros de interés económico y social de La Habana. La mejor noticia es que dejó inaugurada una moderna planta que en el 2023 producirá medicamentos muy valiosos, que Cuba necesita

—«Es una planta moderna…», comentó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Se lo dijo a una trabajadora presente en el lugar inaugurado por él minutos antes.

—«De primer mundo», enfatizó ella. Y el Jefe de Estado respondió con orgullo: «Crecimos».

La cubana, típicamente transida de pasión y de tenacidad, volvió a la carga: «Lo logramos…».

El diálogo se produjo en la mañana de este jueves, en el capitalino municipio del Cotorro, luego de que el dignatario inaugurara en la empresa Farmacéutica «8 de Marzo» —fundada por la inolvidable Vilma Espín Guillois— la Planta de Inyectables Cefalosporánicos y Carbapenemos; única productora de antibióticos de amplio espectro en el país.

«Haber terminado una planta como esta, en un año como este, ha sido una proeza», valoró el mandatario mientras recorría los espacios impecables y de «primerísimo mundo» —como alguien comentó a esta reportera— de la fábrica ubicada en la «8 de Marzo» que pertenece al Grupo Empresarial BioCubaFarma.

Allí Díaz-Canel quiso conocer sobre el número de personas que trabajarán en el valioso centro; sobre la tecnología de la cual se dispondrá; sobre cuán capacitados están los trabajadores; sobre el grado de automatización de los procesos. Indagó también por la planta anterior, la que estaba allí emplazada antes de ser levantada la del presente, y al respecto le explicaron que algunos equipos de la instalación anterior pudieron ser aprovechados.

No es poca cosa una planta cuya capacidad podrá abarcar la demanda nacional y la exportación; y de la cual saldrán medicamentos con estos nombres: Cefotaxima, Rocephin, Cefazolina, Cefuroxima, Meropenem, Ceftazidima, Cefoxitin, y Aztreonam. Ella cumple con alto estándar de Buenas Prácticas de Producción, y en el caso de los antibióticos aquí mencionados, los dos últimos de la lista son de última generación.

Por eso Díaz-Canel Bermúdez expresó, a propósito de la moderna fábrica, que ella «nos da la certeza, la convicción de que ascendimos; porque haber enfrentado todo lo que hemos enfrentado, y salir a finales de año con una planta como esta, es una proeza; realmente es una proeza».

Por historias como estas, que recuerdan cuánta capacidad llevan en sí los hijos de Cuba, el mandatario afirmó: «El año que viene va a ser mejor. Y ustedes —a los especialistas y trabajadores del mundo farmacéutico— son de los que van a hacer más cosas».

En enero comenzarán los procesos de calificación, validación y puesta en marcha de la planta. Y entre abril y mayo comenzará la producción de los medicamentos con destino al sistema nacional de Salud.

La empresa «8 de Marzo» no fue el primer punto en la agenda de las visitas realizadas este jueves por el Jefe de Estado a varios lugares de La Habana, pero sin dudas en ese lugar los reporteros encontraron una de las noticias más importantes de estos tiempos: que la Isla, a pesar de todo, sigue abriéndose paso en pos de su soberanía, y que no pocas veces da saltos como solo pueden hacerlo los grandes del planeta.

El importante comienzo de este jueves 

Única de su tipo en Cuba, la Empresa de Desarrollo de Tecnologías Acuícolas, en el capitalino municipio del Cotorro, fue el primer lugar visitado por el Presidente Díaz-Canel Bermúdez durante su recorrido por la capital.

Momentos antes de que el dignatario llegara, Nelson Pérez Ruiz, Director General de la Empresa, explicó a los periodistas que el centro «tiene como misión capacitar al personal de la acuicultura, en todo el país y de todas las empresas pesqueras que radican en las diferentes provincias».

El anfitrión dijo que actualmente ellos cuentan con una minindustria «que comienza a trabajar y aportar alimentación a la provincia de La Habana», además de tener una unidad de desarrollo e innovación, integrada por especialistas de varias disciplinas.

Como prioridad esencial para el 2023 ellos tienen la de crecer. Y por lo allí visto, a quienes conforman la empresa no hay quien les hable de límites paralizantes: la unidad que hace unos cuatro años tenía solo tres estanques en funcionamiento, cuenta hoy con 36.

Nelson Pérez expresó a los reporteros que «con el apoyo del gobierno, del municipio, de la provincia, de las instituciones, del Partido, y demás, le hemos dado un vuelco a esta empresa; y ya hay 33 estanques, de los 36, que están en proceso de producción».

El directivo reconoció que tienen dificultades para alimentar a los peces, pero también contó que con la ayuda de los expertos, «estamos buscando alternativas». Gradualmente, según dijo, irán incrementando las producciones que pueden alcanzar las 400 toneladas para este 2023.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista hizo el recorrido en medio de un paisaje que se ha ido transformando en pos de lograr mayores capacidades productivas. Como dijo a los periodistas el director general de la Empresa, las ofertas no podrán satisfacer de golpe la totalidad de la demanda, pero el crecimiento de lo que puede brindarse se irá haciendo tangible.

«Esto se ve bonito», comentó el Presidente cubano luego de sostener diálogos sobre algo tan esencial como la alimentación del pueblo. Y siempre quedó tiempo para dar una sugerencia que va más allá de lo urgente, y que también apunta al bienestar: «Donde no tengan estanques, siembren árboles».

La esperanza se siembra, y se cuida

En la Quinta de los Molinos —parque y Monumento Nacional ubicado en La Habana— el Presidente Díaz-Canel tuvo un especial recibimiento: un grupo de jóvenes que integran el proyecto «Abriendo caminos para la inserción laboral», compartieron una suerte de puesta en escena, donde las expresiones recordaban el espíritu de nuestras gestas libertarias y mambisas.

Tal proyecto pertenece a otro empeño mayor, llamado «Quinta por la inclusión social», del cual han nacido trabajadores que pueden desempeñarse como jardineros o como auxiliares en la materia de la informatización.

En compañía de los jóvenes el dignatario recorrió el acogedor lugar, esa Quinta que fue la residencia de verano de los Capitanes Generales en la época de la colonia, y que atesora el valor de haber acogido al Generalísimo Máximo Gómez, quien cuando llegó a La Habana acampó allí con toda su tropa.

Muchos años estuvo Eusebio Leal Spengler —como recordó a esta reportera la colega Magda Resik Aguirre— «intentando rescatar esta casa que tiene toda una preparación museográfica, que es dedicada a Máximo Gómez».

La Quinta, como reflexionaba ella, es un área muy grande que incluye espacios como el del mariposario; tiene hermosas fuentes, un verdor impresionante, y los recintos donde se imparten cursos de naturaleza. También hay viveros; y está el centro demostrativo de energía renovable.

«Este es un lugar encantador», expresó el Presidente Díaz-Canel Bermúdez mientras apreciaba los atributos de la Quinta de los Molinos. Y no lejos se encontraban los jóvenes que le habían dado la bienvenida. Muchos como ellos llegaron un día a la Oficina del Historiador de la Ciudad, donde se estaba llevando a cabo un trabajo de inclusión social con grupos que presentan características especiales.

Son jóvenes que antes estaban excluidos de la vida laboral, y que ahora están integrados al escenario social; que reciben un salario y se comunican con un mundo antes insospechado.

Casi terminando el recorrido por el lugar, el mandatario dejó por escritas sus impresiones: «Emociona y enaltece apreciar el esfuerzo y el resultado en la recuperación de este histórico y emblemático sitio de la capital cubana.

«Ya hay sueños hechos realidad, y nuevos sueños que también serán nuevas realidades».

El cierre de ese momento de la mañana fue la siembra de una planta en unos de los jardines. Uno de los jóvenes acompañó al Jefe de Estado, quien primero puso tierra alrededor del futuro árbol, y luego vertió agua sobre la tierra fresca. «Es un símbolo de esperanza», dijo sobre ese organismo vivo que crecerá si algún jardinero amoroso sabe cuidarle.

La jornada terminó en el Parque Tecnológico «Finca de los Monos», donde el Presidente conversó sobre las potencialidades recreativas y de aprendizaje que contiene el centro. Entre padres con sus hijos, entre niños, adolescentes y jóvenes, el paso del mandatario hacía pensar en que Cuba merece, y puede, hacer para sí un 2023 mejor, de mayores ascensos en relación con este tan difícil que vamos despidiendo.

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